No solo quiero que sean felices

Amadas Hijas,

Muchos papás y mamás decimos “Yo solo quiero que mis hijos sean felices”

Creo que es una profunda verdad. Todos al final lo que queremos es ser felices.

El problema, amadas hijas, es que no sabemos muy bien lo que es la felicidad

Entonces, aunque nuestras intenciones sean las mejores, muchas veces hacemos cosas para que nuestros hijos sean felices, y logramos lo contrario.

Los presionamos, los corregimos, les enseñamos, los guiamos, les decimos que hacer, los castigamos, los premiamos, los halagamos,

Usamos toda clase de artimañas para llevarlos por el camino correcto

Incluso cuando creemos que no lo hacemos.

Convencidos de que los estamos educando en libertad y respeto, muchas veces lo que hacemos es disfrazar y maquillar las mismas estrategias, para que sean buenas personas

Todo esto desde nuestra creencia de lo que es el camino correcto, o lo que es ser una buena persona

Queremos que sean felices

Amadas hijas,

Yo quiero que lo sean

Yo quiero serlo

Y a veces no lo soy

Tal vez lo saben, porque lo han visto

Han presenciado mis días oscuros,

Aquellos en los que mi paciencia está ausente, y estoy irritable y gruñona

Esos momentos en los que estoy en la cama un poco más de lo que parece aceptable

Y me cuesta poner los pies en el mundo para enfrentar el día

Me han visto llorar y gritar,

Sentirme desconsolada por no comprender nada

Porque me duele en la piel el mundo,

Amadas hijas,

Sufro en esos momentos por ser esa persona para ustedes

Porque no corresponde en absoluto con la mamá feliz

Soy psicóloga, lo saben, y el fantasma de la depresión aparece

Me asusta,

La muerte se asoma seductoramente

Y amadas hijas, de eso no se habla

Porque una persona feliz quiere estar viva

Aún así la muerte se asoma,

No como una posibilidad,

Sino como un anhelo

Tampoco como un deseo,

Aparece amadas hijas,

porque bien sé que la muerte es un despertar a algo que conozco,

Pero de eso no sea habla, amadas hijas

Porque da mucho miedo

De alguna forma a veces la muerte es concebida como un fracaso

Un fracaso a ese intento por ser felices

Amadas hijas,

Hoy se los escribo, porque me he cuestionado mucho lo que es la felicidad

En esos días oscuros, de lucha y resistencia

Tratando de ser feliz para ustedes

Repitiendo frases positivas,

Agradeciendo todo lo que hay y tengo

Escondiendo estados aterradores,

Llamando al placer a la fuerza,

Siguiendo bien las instrucciones,

Esta vez fue insostenible

Falso

Y aunque seguí con mi rutina aparentemente,

Sirviendo el desayuno, jugando, trabajando, leyendo cuentos,

Internamente me dejé caer

Me permití por momentos entrar en mi cueva y dejar salir las lágrimas

Ser transparente a ustedes,

Abandonar la madre vital, creativa, presente, disponible, alegre

O al menos la pretensión de serlo

Me permití no ser feliz

Dejar que vinieran todas las olas

Que me inundaran la confusión, la frustración, la impotencia

La rabia, la inconformidad, el juicio, el desespero, la soledad

La tristeza, el dolor, la incomprensión, el agotamiento

La envidia, los celos, el miedo, la escasez

Aceptar este aspecto mío, en el que me siento rara

En donde no entiendo las reglas del juego

Nada tiene sentido

El mundo me parece absurdo

Me lo permití amadas hijas

Fue profundamente liberador

Amadas Hijas,

No solo quiero que sean felices

Porque no se muy bien que es eso

Sospecho que cuando hablamos de felicidad,

queremos conectar con un estado que todos de alguna manera conocemos

Un estado puro y amoroso

Ese, que siento tantas veces cuando estamos juntas

O cuando en mi trabajo surge lo más esencial de las personas

Eso que aparece cuando nos vemos a los ojos,

Cuando papá y yo estamos juntos

O cuando en silencio me siento frente al mar

Ese, que yo llamo Amor, así con mayúsculas,  es lo más parecido a la felicidad que yo he sentido

Con todos estos ires y venires,

Con el pasar de esas olas y tormentas

Me parece comprender

Que todo esas emociones indeseables

Vienen a mostrarme que me estoy alejando de ese lugar

Que lo estoy olvidando

Y me estoy confundiendo

Es una poderosa invitación a hacer un alto en el camino

Volver a mi

Conectar conmigo

y con ese Amor o Esencia o Dios o Luz  o tantas otras palabras que tiene

Desde ahí, Amadas Hijas

No importa mucho lo que haga, o donde este,

Me siento plena

Aunque es difícil encontrar ese lugar en medio de la vida

No hay afán.

Me parece que eso es lo que quiero aprender

Amadas Hijas

No solo quiero que sean felices

Porque esa palabra se queda corta

Y está llena de significados y cargas que me parece no son muy acertados

Quiero acompañarlas en su camino

Amarlas profundamente

Aprender junto a ustedes

Mostrarles lo que sé por si les sirve

Ser lo que soy y favorecerles ser lo que son

En lo más profundo

Permitir que vengan las olas, tormentas, soles y lunas, terremotos y huracanes, brisas y lloviznas

El día y la noche

Amadas Hijas

Sean

 

Aquí estoy para ustedes